Nací en cuanto te vi. Tan imperfectamente perfecta, eras una paradoja compleja.
Te amaba, te amo. No era uno de esos amores que te empujan hacia la pasión, era y es de los amores en los cuales necesitas proteger a la otra persona y estar con ella incondicionalmente.
Todavía recuerdo mi emoción cuando noté que aparecía, junto a tí, otro pedazo de mi corazón.
A partir de ese moomento fuimos tres personas completamente unidas. A partir de ese momento descubrí eso que llaman ''amistad''.
Reímos juntas, lloramos juntas y hasta criticamos juntas.
Al estar con ustedes todos mis problemas desaparecían y al despedirnos me ponía triste pensar en que tendría que esperar otras doce horas para volverlas a ver.
Después, de un instante a otro, se fueron. No comprendo cómo ni porqué, solo sé que no están a mi lado.
Mi corazón se despedazó en sus manos y con ustedes se lo llevaron.
Solo espero que sea un sueño.
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